La Embajada de Estados Unidos en Bagdad emitió este miércoles una alerta de seguridad urgente en la que instó a los ciudadanos estadounidenses que permanecen en Iraq a abandonar el país, advirtiendo que Irán y las milicias aliadas representan una amenaza directa y que los americanos corren riesgo de ser secuestrados.
“Para muchos, abandonar Iraq en cuanto sea seguro es la mejor opción”, señaló la embajada en el comunicado, en el que también indicó que el gobierno estadounidense “continúa evaluando opciones adicionales” para asistir a quienes deseen salir de la región.
La alerta describió un panorama de seguridad deteriorado: empresas estadounidenses, hoteles frecuentados por extranjeros e infraestructura crítica en todo el país han sido blanco de ataques. Los ciudadanos fueron instados a mantener un perfil bajo, evitar lugares asociados a Estados Unidos o concentraciones de otros americanos, y estar preparados para permanecer resguardados durante períodos prolongados. La embajada también recomendó hacer acopio de alimentos, agua y medicamentos.
El problema más inmediato para quienes deseen partir es la falta de opciones aéreas: el espacio aéreo iraquí está cerrado y no operan vuelos comerciales desde el país. La única alternativa disponible son las rutas terrestres hacia Jordania, Kuwait, Arabia Saudita y Turquía, aunque la embajada advirtió que los pasos fronterizos podrían cerrarse sin previo aviso y que los viajeros deben anticipar demoras significativas.
De los destinos accesibles por tierra, Arabia Saudita es el que ofrece mayores posibilidades de continuar viaje: cuenta con vuelos comerciales operativos y ha mostrado flexibilidad con los ciudadanos estadounidenses. Jordania también tiene vuelos disponibles desde el aeropuerto internacional Queen Alia, pero exige visa previa —no disponible en la frontera terrestre— que debe tramitarse por vía electrónica. Desde Kuwait, los vuelos comerciales están suspendidos por la amenaza de ataques con misiles y drones iraníes.
La alerta llega en medio de una escalada sostenida desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, cuando bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán desencadenaron una cadena de represalias que se extendió por toda la región. Este miércoles, Irán atacó buques comerciales en el Golfo Pérsico, lanzó drones contra el aeropuerto internacional de Dubai y amenazó con comenzar a atacar bancos e instituciones financieras en Oriente Medio.
La situación en Iraq es particularmente delicada por la presencia de milicias pro-iraníes que operan en el país. Desde el inicio del conflicto, esos grupos han intensificado su actividad contra objetivos e intereses estadounidenses en la región.
El número de extranjeros que han abandonado el Golfo Pérsico desde el 28 de febrero sigue creciendo. Más de 45.000 ciudadanos británicos salieron de la zona, según la Cancillería del Reino Unido, y unos 40.000 estadounidenses regresaron a su país, de acuerdo con el Departamento de Estado.
Los ciudadanos americanos en Iraq que necesiten asistencia para salir del país pueden comunicarse con el Departamento de Estado al número +1-202-501-4444.

