Las comisiones unidas de Puntos Constitucionales y de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados tienen listo el dictamen para la reducción de la jornada laboral. El proyecto de reforma constitucional no modifica la minuta enviada por el Senado la semana pasada.
La reforma constitucional busca fijar en la Carta Magna el límite de 40 horas semanales, con una disminución gradual. También contempla la prohibición de reducir salarios y prestaciones durante la implementación, la posibilidad de laborar 12 horas de tiempo extraordinario por semana y la limitación de que las personas menores de 18 años laboren horas extra.
En ese sentido, se conserva el esquema de transición gradual: a partir del 2027, el 1 de enero de cada año se reducen dos horas anuales hasta alcanzar las 40 horas, esto ocurrirá en el 2030.
De acuerdo con el proyecto, las disposiciones actuales en la Constitución no regulan “el tiempo total de trabajo en términos semanales, sino que garantiza el descanso mínimo y limita la duración diaria de la jornada”.
“Estas Comisiones Unidas estiman que la incorporación de un límite semanal expreso responde a una decisión deliberada de técnica constitucional, orientada a superar el modelo histórico implícito de organización del tiempo de trabajo, basado exclusivamente en límites diarios y en el descanso mínimo por cada seis días laborados”, se argumenta en el dictamen.
Los legisladores consideran que el cambio propuesto evita la “acumulación excesiva de horas semanales, aun cuando se respeten los límites diarios” y da claridad sobre el tiempo de trabajo exigible en una semana.
Aunque al cierre de esta edición las comisiones no han convocado a reunión ordinaria, se prevé que esta semana pueda votarse el proyecto en esa instancia y subirse al pleno entre el 24 y 25 de febrero, según las declaraciones del diputado Ricardo Monreal, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo).
Si bien en el dictamen se reconoce que se presentaron otras 15 propuestas en la Cámara de Diputados para reducir la jornada laboral, no se retoma ningún elemento de esas iniciativas. “Estas comisiones dictaminadoras consideran oportuno señalar que el dictamen que se emite sólo resuelve sobre el contenido de la Minuta de mérito”.
"Estamos más cerca de consolidar un cambio profundo que reconoce el derecho al descanso, al tiempo en familia y a una mejor calidad de vida para millones de trabajadoras y trabajadores", expresó en redes sociales la diputada Maiella Gómez Maldonado, presidenta de la Comisión de Trabajo y Previsión Social.
Tal como fue avalada en el Senado, la reforma constitucional no contempla un incremento en el descanso semanal; es decir, conserva el esquema de seis días de trabajo con uno de descanso.
Sin embargo, el dictamen elaborado por los diputados puntualiza que la reforma “refuerza constitucionalmente el derecho al descanso semanal” porque establece expresamente que por cada seis días de trabajo se disfrutará “por lo menos de un día de descanso”, los legisladores opinan que esto califica el descanso como un derecho irrenunciable.
Las comisiones de la Cámara de Diputados consideran que, aunque no estén explícitamente los dos días de descanso en la Constitución, la reforma “deja latente la posibilidad de transitar hacia semanas de 5 días laborales”. Pero este esquema de trabajo “debe darse de acuerdo con las posibilidades logísticas, técnicas y financieras de cada industria, en armonía con las necesidades de la persona trabajadora”.
Los cambios a la Constitución, además de la gradualidad, ofrecen flexibilidad en la distribución del tiempo de trabajo, un elemento que se califica como “clave” en la implementación de la reforma.
“Permite ajustar turnos, distribuir los horarios de trabajo por día y por semana de forma regulada y lícita, así como permitir las adecuaciones operativas de aquellas actividades productivas que requieren de servicios continuos, sin comprometer la salud, la seguridad y de protección de las personas trabajadoras”, se justifica en el proyecto.
Las modificaciones a la Constitución son el primer paso legislativo para la reducción de la jornada laboral, una vez que los cambios sean avalados por la Cámara Baja, deberán ser aprobados por la mayoría de los congresos locales para su promulgación, cuando esto ocurra, el Congreso de la Unión contará con un plazo de 90 días para ajustar la Ley Federal del Trabajo (LFT).


