En cuestión de minutos, un vehículo puede quedar enganchado por una camioneta no autorizada conocida como “grúa fantasma”. En Nueva York, cada vez más conductores enfrentan esta escena tras un choque o una infracción. Un informe contabilizó por primera vez la magnitud del fenómeno.
De acuerdo con el reporte de Gothamist, el aumento de unidades sin habilitación coincide con la reducción de camiones con licencia. Esa tendencia implica que, tras un accidente en cualquiera de los cinco distritos de la ciudad, existe la posibilidad de que se acerque un vehículo que no cuenta con autorización oficial para remolcar.
Los datos del sistema 311 de la ciudad de Nueva York -la línea y plataforma oficial donde los residentes presentan denuncias y reclamos- muestran un aumento sostenido de quejas contra empresas de grúas, según el análisis realizado por el medio.
La categoría más significativa es la de remolques ilegales o no autorizados, que pasó de 182 reportes en 2020 a 435 en 2025. Por su parte, las denuncias vinculadas con operadores sin licencia pasaron de 42 a 47 en el mismo intervalo. Durante ese período:
El informe detalla diferencias específicas entre vehículos habilitados y no habilitados. Los camiones sin licencia suelen tener las siguientes características:
En contraste, las unidades con licencia deben:
El Departamento de Protección al Consumidor y al Trabajador (DCWP, por sus siglas en inglés) precisó que es ilegal que una empresa se presente en la escena de un choque y ofrezca remolcar el vehículo sin haber sido convocada por la policía.
La agencia insta a denunciar actividades de remolque sin licencia a través del 311 o en su sitio web. Asimismo, permite verificar si una compañía está habilitada mediante su página oficial.
El DCWP aconseja conservar copias de toda la documentación y de las comunicaciones con la empresa de remolque.
Si el incidente ocurre en una autopista de la ciudad, se debe llamar al 911 para que lo conecten con el operador autorizado para esa zona.
En caso de un accidente dentro de la metrópolis, el propietario tiene derecho a que el vehículo sea trasladado a cualquier ubicación dentro de los cinco distritos. Puede indicar que lo lleven al taller de su preferencia.
Si el automóvil es enganchado en un lote privado, el conductor debe aceptar una tarifa de liberación inmediata de US$62,50 para que el rodado sea soltado en el lugar. A su vez, señalan que las empresas de remolque deben aceptar al menos dos tarjetas de crédito principales como forma de pago.
El DCWP advirtió que algunos operadores pueden presentar formularios para autorizar reparaciones. Sin embargo, la agencia aclaró que no existe obligación de firmar ese documento para que el vehículo sea trasladado. También recomendó no firmar formularios en blanco.
Tampoco es obligatorio suscribir un “designated representative form” (formulario de representante designado), que convierte al operador en representante del propietario ante una compañía de seguros.


