Darren Woods, chairman and chief executive officer Exxon Mobil Corp., during a meeting with oil executives in the East Room of the White House in Washington, DCDarren Woods, chairman and chief executive officer Exxon Mobil Corp., during a meeting with oil executives in the East Room of the White House in Washington, DC

Mientras el mundo mira el petróleo de Venezuela, Vaca Muerta sigue moviendo cientos de millones de dólares

2026/02/13 16:00
Lectura de 7 min

El 9 de enero, la veintena de hombres más poderosos de la industria petrolera de los Estados Unidos se apersonaron en la Casa Blanca. Seis días antes, su anfitrión, Donald J. Trump, había sacudido a un mundo todavía con la resaca del inicio de 2026 con la captura y extracción del dictador venezolano, Nicolás Maduro, para ser juzgado en Nueva York, acusado de ser partícipe de una organización criminal internacional vinculada al narcoterrorismo.

Con esa reunión, el 45º y 47º Presidente de los Estados Unidos -como se presenta Trump en sus redes sociales- les tiró algo de pasto a quienes aseguraron que la deposición del sucesor del Comandante Hugo Chávez Frías no tuvo como objetivo ver a Maduro esposado -y la infinidad de memes que esas imágenes alimentaron-, sino el océano de petróleo sobre el que estaba sentado. Incluso con el deterioro de más de un cuarto de siglo de socialismo bolivariano, Venezuela continúa siendo la mayor reserva probada de crudo del planeta, con 303.800 millones de barriles, según el World Factbook de la CIA.

Con su imperativo estilo, Trump les pidió a los jefes petroleros que inviertan, al menos, u$s 100.000 millones -suyos, no del Gobierno, les aclaró- para financiar la recuperación de ese rincón estratégico del patio trasero, donde encontró una “resolución absoluta” -por rendir honor al nombre del operativo (“Absolut Resolve”)- a la influencia de Rusia y, sobre todo, China.

No faltaron quienes vieron una sombra que, de la noche a la mañana -como literalmente lo fue la encarcelación de Maduro-, se proyectó sobre Vaca Muerta. Nada menos que una amenaza súbita al sueño de la Argentina potencia. Un tiro bajo la línea de flotación al buque que, cargado de crudo, gas y GNL, navega hacia un país que “será próspero”, parafraseando la muletilla en redes que repiten desde Javier Milei a Luis Caputo, Pablo Quirno y, en general, todo combatiente de las Fuerzas del Cielo, sea de oficialidad alta, media, baja o soldado raso.

La aparición de ese nuevo y titilante punto en el mapa de inversiones, según esa línea argumental, representa un inesperado rival en la competencia por el capital de las grandes petroleras internacionales. Que, para agravar el problema, en los últimos años, estuvieron en retirada de Vaca Muerta.

En el cónclave de la Casa Blanca, estuvo Harold Hamm. El “Rey del Fracking” -apodo que él, personalmente, detesta- es el petrolero más cercano e influyente de Trump. Pero, pragmático como todo hombre de negocios, sorprendió con una declaración posterior. “Hay mucho riesgo en Venezuela”, dijo, en línea con el escepticismo de sus pares para sumarse a la aventura caribeña.

Tal vez, quien más drásticamente lo planteó fue Darren Woods, CEO de ExxonMobil. “Venezuela hoy es ininvertible”, definió el titular de una empresa que todavía arrastra conflictos por su última salida de ese país. Lo que, previsiblemente, lo puso en el ojo del huracán. “Probablemente, me inclinaré por mantener a Exxon afuera. No me gustó su respuesta. Se están haciendo los chistosos”, trinó Trump.

Pero Woods no fue el único que le respondió con el bolsillo a un presidente que les habló con el corazón.Por sus frutos los reconoceréis”, dicen los Santos Evangelios. Y, en tal sentido, el propio Hamm es leading case: horas antes de la cumbre de Washington, su empresa, Continental Resources, compró el 20% de las participaciones de Pan American Energy (PAE) en cuatro áreas de Vaca Muerta. El propio Hamm declaró a Financial Times que invertiría hasta u$s 200 millones anuales en la formación argentina, segunda reserva no convencional de gas y cuarta de petróleo -también, de ese tipo- del planeta.

Fueron, apenas, los primeros de los cientos de millones de dólares que, en lo que va del año, se movieron en torno al shale argento. Otra noticia fue la semana pasada. Vista Energy, la petrolera de Miguel Galuccio, compró los activos de Equinor. En Oslo, la noruega declaró que embolsará unos u$s 1100 millones por la operación, cuyo closing -señaló- espera antes del 1º de junio.

Vista, por su parte, aclaró que el monto neto que terminará pagando será de u$s 712 millones. ¿Por qué la diferencia? Porque, al mismo tiempo, le vendió a YPF parte de las participaciones de esas áreas que adquirió -Bandurria Sur y Bajo del Toro-, en las que la empresa que empuja Horacio Marín ya es socio operador. YPF, vale recordar, viene de pagarle u$s 500 millones a TotalEnergies por sus partes (45%) de las áreas La Escalonada y Rincón La Ceniza.

Vista, que el año pasado ya había comprado en u$s 1200 millones los activos de Petronas, empezó este año a ejecutar un plan de inversiones por u$s 4500 millones hasta 2028, casi el doble de su programa anterior (2023-2026). El de YPF, sólo en 2025 superó los u$s 3000 millones. Ayer, la empresa que controla el Estado Nacional dio otro paso clave para esa quimera llamada Argentina LNG: formalizó un paso más su relación con la italiana ENI y XRG -brazo de la emiratí Adnoc- y empezará a sondear financiamiento por u$s 12.600 millones para sumar dos barcos de licuefacción al par ya asegurado por Southern Energy, el proyecto en el que también participan PAE, Golar, Pampa y Harbour, y que tiene u$s 15.000 millones comprometidos.

Así como Equinor giró su timón en la Argentina al offshore, otra noruega, Archer, cambia su foco en el país. Esta empresa de servicios vendió su operación en Chubut y Santa Cruz a una empresa local (Nova Energy) para concentrarse en Vaca Muerta, donde obtuvo recientemente el contrato de servicios más alto que firmó YPF: u$s 600 millones.

Si de reposicionamientos se habla, también resultó llamativa la aclaración de Wael Sawan, libanés-canadiense que conduce a Shell desde 2023. “Fake news”, no dudó en calificar ante inversores la versión de que la anglo-neerlandesa había puesto cartel de venta sobre sus activos en Vaca Muerta. Apenas días después, la filial inauguró en el área Bajada de Añelo una planta de procesamiento en la que invirtió u$s 500 millones. Y recordó que su plan de desembolsos, este año, superará los u$s 700 millones. Si no punto de inflexión, al menos, una señal opuesta a la que las majors habían dado en más de 20 meses, desde que ExxonMobil decidió salir -le vendió por u$s 1700 millones a Pluspetrol- y otras siguieron su huella en el camino de precios que abrió.

¿Significa esto que Vaca Muerta tiene la ídem atada? Para nada. Francisco Romano, socio de Pagbam y ex número uno de Legales de Chevron en América latina, observa que la competencia no es Venezuela -cuya industria conoce muy bien- sino el Presal de Brasil y, fundamentalmente, Guyana. En cambio, las décadas de desinversión y los altos riesgos comerciales, financieros y regulatorios todavía vigentes -los mentados “riesgos de superficie”- harán que Venezuela siga, por mucho tiempo, más cerca de su actualidad -menos de 1 millón de barriles diarios de producción, lo mismo que Vaca Muerta hoy- que de su potencial (entre 4 millones y 5 millones).

Así como, en un mes y medio, Vaca Muerta le dio carne a la industria, el petróleo de Venezuela, por ahora, despierta más dudas que entusiasmo. Y los barcos que orillan sus playas no son los que Trump imaginaba. The Wall Street Journal publicó que un magnate energético estadounidense, llamado Harry Sargeant III, oficia de mediador para reactivar la industria venezolana.

Hay una nota sobre un hombre llamado Harry Sargeant III en The Wall Sreet Journal. Él no tiene autoridad, de ninguna manera, forma o modo, para actuar en nombre de los Estados Unidos de América, ni la tiene nadie más que no esté autorizado por el Departamento de Estado. Sin esta aprobación, nadie está autorizado a representar a nuestro país”, respondió el posteador en Jefe desde su propia red, Truth Social.

Oportunidad de mercado
Logo de ELYSIA
Precio de ELYSIA(EL)
$0.00197
$0.00197$0.00197
-1.25%
USD
Gráfico de precios en vivo de ELYSIA (EL)
Aviso legal: Los artículos republicados en este sitio provienen de plataformas públicas y se ofrecen únicamente con fines informativos. No reflejan necesariamente la opinión de MEXC. Todos los derechos pertenecen a los autores originales. Si consideras que algún contenido infringe derechos de terceros, comunícate a la dirección service@support.mexc.com para solicitar su eliminación. MEXC no garantiza la exactitud, la integridad ni la actualidad del contenido y no se responsabiliza por acciones tomadas en función de la información proporcionada. El contenido no constituye asesoría financiera, legal ni profesional, ni debe interpretarse como recomendación o respaldo por parte de MEXC.