“Todos debemos estar bien presentados” fue como justificó Laura Itzel Castillo Juárez, presidenta de la mesa directiva del Senado, la instalación de una estética dentro del recinto, la cual bien podría pasar por una especie de speakeasy, pues está oculta.
“Es un espacio adaptado para las senadores y senadores -si se requiere-. No es nada fuera de lo normal, existe en la cámara de Diputados, y aquí también”, dijo en entrevista con medios al concluir la sesión.
Cuando Morena llegó al poder se eliminaron toda clase de prestaciones que se consideraban privilegios para los legisladores, por lo que este tipo de servicios ya no se tenían en la Cámara alta.
La morenista defendió que es un servicio que se instaló porque muchas legisladoras vienen de sus estados, toman vuelos o carretera temprano, y ellas asumen el costo del servicio.
“Cada una de las senadoras paga el servicio que sea hace. Es un trabajo digno el que realiza Yasmín, la peinadora y maquillista. Todas y todos tenemos que estar bien presentados para venir a las sesiones”.
Comentó que ella misma ha hecho uso; sin embargo, rechazó especificar cuánto pagó por los servicios.
Aunque la mayoría de los mexicanos no tiene un servicio de estética personal y menos dentro de su trabajo consideró que “es algo muy normal”.
Se le preguntó si fue a petición de la senadora Andrea Chávez: “No, fue por todas las senadoras”.
Su instalación no implica que no exista austeridad en el Senado.
“Sí, sigue habiendo la austeridad. Este servicio lo paga cada una de las senadoras y senadores en su caso. No se les está pagando el peinado, ni el maquillaje ni la pintura”.
La estética está ubicada en el segundo piso del complejo legislativo, al lado de las oficinas de servicios médicos.
Contrario a servicios médicos, donde la puerta está identificada con una placa, la placa de la estética no dice nada.
Detrás de la puerta de madera es donde están dos tocadores y sillones de estética.
A pesar de que la presidenta del Senado defendió el espacio, resulta curioso que minutos después se colocaron sellos de suspensión a las puertas, por parte de personal de resguardo.
A pesar de que la Castillo Juárez dijo que era para todas, las senadores de oposición desconocían su existencia.
Carolina Viggiano, senadora del PRI, pidió que exista transparencia sobre el uso del espacio, del cual desconocía.
“Ni siquiera sé dónde está ubicada. Creo que todo lo que hacemos debe conocerlo todo mundo, más si está en las instalaciones porque estos son recursos públicos, el edificio, la luz…
“Debe transparentarse para que no se preste a malinterpretaciones. De dónde salen los recursos para pagarlo. Lo que menos quisiera pensar es que sea un privilegio”.
Se le preguntó si ella haría uso de la estética: “Yo cuando llego aquí ya llego lista para trabajar… Cada quien debe hacerse responsable de su imagen, finalmente aquí no es un salón de fiestas”.
La panista Lilly Téllez también dijo desconocer de ésta, pero no dudó en que fuera una propuesta de la morenista Andrea Chávez.
“No dudo que sea un servicio exclusivamente para ella, y deje que sus compañeras lo usen. Andrea Chávez y Adán Augusto han usado el Senado como su residencia privada, y han abusado de todo. Desde el uso de elevadores, lo han convertido en restaurante, cantina”.
También rechazó usarla, pues ella ya llega arreglada.
En tanto, la senadora Andrea Chávez rechazó que haya sido idea suya.
“Ni habilité ningún salón de belleza, ni me peino en el Senado, ni me peina nadie. Tengo una Dyson, me peino en mi casa, y no tengo nada que ver con la película que se montaron”, afirmó.
La Dyson es una herramienta de peinado, con varias modalidades, que tampoco es precisamente accesible en precio.

