Marixa Balli estalló de furia el martes durante la emisión de A la Barbarossa (Telefe) tras el comentario que realizó el Ministro de Economía, Luis Caputo, acerca de que nunca compró ropa en la Argentina por ser costosa. De inmediato, la panelista y también empresaria textil salió al cruce y criticó que un funcionario público haga esas declaraciones. “Es ofensivo”, sentenció.
La semana pasada, Balli reveló que tuvo que cerrar sus locales de venta de calzado porque los costos de producción se incrementaron y, por ende, sostener la industria y los salarios de sus empleados se volvió una situación compleja. Respecto a esto, días después Caputo, en diálogo con Eduardo Feinmann y Jonatan Viale, aseguró: “Nunca compré ropa en Argentina porque siempre fue un robo”.
Después de oír ese descargo, Balli no tuvo filtro al referirse al economista. “Sos ministro, trabajás en la política y no podés decir que nunca compraste ropa en Argentina”, empezó y de pronto Roberto Funes Ugarte acotó: “Porque es muy caro”.
“Pero aparte porque tiene la posibilidad de viajar. La gente que vive acá y que no puede viajar, que apenas puede pagar el boleto del colectivo... es ofensivo. Lo digo con buena onda, eh”, contestó y aclaró: “Soy apartidaria, pero también realista. Soy una ciudadana que laburo y que me rompo el alma. Uno tiene que pagar cargas sociales, un 35% de ganancias, ARBA y todo el resto. Los impuestos son muy caros. Que bajen los impuestos y todo va a ser un poco más normal”.
Y reclamó: “Colaboren con las empresas y no solo con las grandes que son millonarias. Con las minipymes, porque este país se sostiene con los trabajadores. O ayudamos a los trabajadores o los vamos a hacer bosta, total nosotros podemos comprar en Europa porque pagamos mucho”.
Minutos después y con más calma, Marixa Balli contó la repercusión que generó el anuncio del cierre de sus locales de venta de calzado. “Me llamaron los medios, las plataformas… todos. Me volvieron loca. Los precios que ofrecía eran muy accesibles; al vender por mayor, era otra cosa. Pero siempre hay gente que te critica”, dijo.
Marixa Balli explicó la repercusión que causó el anuncio del cierre de sus localesLuego explicó la interna del rubro: “Son pocas las fábricas de calzado; siempre son las mismas y trabajan incluso para marcas muy importantes. La mano de obra es la misma y la calidad también. Las fábricas que son buenas, son buenas y punto. Pero siempre me tiran que estuve en La Salada, entonces te denigran. Lo que hago es cobrar accesible, pero parece que en este país eso es sinónimo de berreta. Parece que a la gente le tenés que vender productos caros para que crean que están comprando algo que es supremo”.
“Yo soy una mujer que lo hace todo sola. Estoy cansada. Tengo derecho a cansarme; estuve muchos años en Saladillo, en Mar del Plata. Tampoco soy un invento de La Salada”, añadió y al cierre de su descargo, remató: “Cuando vas al exterior y comprás ropa, casi todo lo hacen en China. Vas a Estados Unidos y un pantalón te sale 25 dólares, pero es espectacular, porque tienen menos impuestos”.


