Durante un control vehicular de rutina, el subcomisario de la Policía Federal Ignacio Adolfo García Acosta fue descubierto manejando alcoholizado un móvil oficial de la fuerza. El efectivo estaba trasladando a su familia por la Ruta Nacional 12, a la altura del partido bonaerense de Campana.
El test de alcoholemia realizado al conductor arrojó 0,56 gramos de alcohol en sangre, según informó Primer Plano Online, pese a que rige tolerancia cero para la conducción y estándares aún más estrictos para funcionarios públicos. Al ser consultado por la inspectora respecto al motivo de esa situación, el efectivo respondió: “Vengo de un asado”.
Durante el procedimiento, la agente que realizaba el control le remarcó su responsabilidad institucional. “Usted como funcionario tiene que dar el ejemplo”, le señaló. El subcomisario circulaba al mando de una camioneta Ford Ranger que es propiedad de la Policía Federal Argentina.
De acuerdo con la información difundida por Primer Plano Online, García Acosta, de 42 años, cumplía funciones en la División Delitos Tecnológicos, dependiente del Departamento Ciberdelitos de la Superintendencia de Investigaciones de la fuerza. En el vehículo viajaban también miembros de su grupo familiar al momento de la infracción.
Tras la difusión del hecho, la jefatura de la Policía Federal dispuso el pase a disponibilidad del subcomisario y, desde la misma fuerza de seguridad, afirmaron que “se están tomando las medidas administrativas pertinentes sin perjuicio de la sanción disciplinaria”.
Además, como consecuencia del episodio, se resolvió modificar el régimen de utilización de los móviles oficiales. A partir de ahora, esos vehículos solo podrán ser conducidos por jefes de cada dependencia.
A primera hora de este martes, un cabo de la Policía Federal abrió fuego en plena calle de Villa Crespo. Disparó 14 veces e hirió a un peatón en la pierna. La grabación, difundida por LN+, muestra al hombre tambaleándose mientras intentaba caminar por la vereda y terminaba apoyándose en una camioneta cercana, mientras varios vecinos le pedían que suelte el arma.
El incidente ocurrió a primera hora del día cuando el hombre descendió de su auto, un Volkswagen negro, y empezó a disparar en la vía pública. Varios vecinos escucharon el ruido y llamaron rápidamente al 911.
El cabo intentó escapar por la calle Fitz Roy, donde descartó el arma. Sin embargo, se encontró con efectivos policiales que lo redujeron y detuvieron. Fue identificado como un cabo asignado a la comisaría del Belgrano Sur. Su vehículo y pistola reglamentaria Pietro Beretta 9 milímetros fueron secuestradas por orden de la Unidad de Flagrancia Norte y se incautaron las 14 vainas servidas.

