El arranque del Año Nuevo en Crans-Montana se vio marcado por una tragedia en el bar Le Constellation, donde un incendio en la madrugada de este 1 de enero dejó cerca de 40 muertos y 115 heridos, informaron las autoridades.
Todos los indicios recogidos han permitido a las autoridades excluir la hipótesis de un atentado, ya que se ha determinado que la explosión que se escuchó alrededor de la 01:30 de esta madrugada (hora local) fue causada por el incendio.
La Policía confirmó que el fuego se declaró en este concurrido establecimiento, ubicado en una de las estaciones de esquí más valoradas de Europa.
Los servicios de emergencia acudieron al lugar, considerado un epicentro de la fiesta suiza para turistas y residentes, y desplegaron un amplio operativo para atender a las víctimas.
Las circunstancias detrás del incendio permanecen sin aclararse por completo. El comunicado de la Policía cantonal de Valais describe que el fuego tiene un “origen indeterminado” y la investigación sigue en curso.
Previamente, el portavoz policial Gaetan Lathion informó a la agencia de noticias AFP sobre una “explosión de origen desconocido” en el local aproximadamente a la 01:30, hora local.
Medios como Blick y Le Nouvelliste recopilaron testimonios de asistentes que sugieren que la detonación pudo haber estado vinculada con el uso de material pirotécnico durante un concierto en el bar, aunque esta hipótesis no ha sido corroborada por las autoridades, que mantienen la reserva sobre el detonante del siniestro.
La movilización fue inmediata tras el inicio del incendio. De acuerdo con la Policía del cantón de Valais, un gran número de policías, bomberos y socorristas se desplazó al sitio para socorrer a las víctimas.
Como parte del operativo de emergencia, la zona quedó completamente cerrada al público, y se instauró una zona de exclusión aérea sobre Crans-Montana. Horas después, ambulancias seguían apostadas en la entrada del bar, cuyas ventanas sorprendían rotas, y la prensa local advertía que el “olor a quemado aún en el aire” era muestra palpable del impacto y la gravedad del incendio.
Los relatos recogidos en la cobertura reconstruyen la atmósfera de pánico y desconcierto.
Un turista estadounidense entrevistado por la AFP relató cómo las personas “corrían y gritaban en la oscuridad”, mientras él filmaba las llamas intensas que envolvieron el local.

Según declaraciones al diario 24 heures, los residentes recordaron que la fiesta en Le Constellation se encontraba en pleno apogeo, animada por música y champán, hasta que la noticia del incendio desató la preocupación general y los sonidos de sirenas rompieron el ambiente festivo.
Otro vecino explicó que, por la coincidencia con los fuegos artificiales de Año Nuevo, inicialmente no comprendieron la gravedad de lo que ocurría, hasta que la presencia de humo reveló la magnitud del drama.
El bar Le Constellation destaca como uno de los establecimientos favoritos de los jóvenes, con capacidad para unas 300 personas en el interior y 40 en la terraza, según la policía y fuentes del resort.
Durante la noche de la tragedia, al menos un centenar de personas se encontraba allí celebrando el paso de año.
Crans-Montana, célebre por su exclusividad y afluencia internacional, se encontraba colmada de turistas y residentes cuando la catástrofe se interpuso, truncando las celebraciones y dejando una cicatriz en la memoria de la estación.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, manifestó su “conmoción” por lo ocurrido. A través de su cuenta en la red social X afirmó: “Profunda conmoción tras el incendio en Crans-Montana. Mis condolencias a las familias de las víctimas y a los heridos. A Suiza, a su pueblo y a sus autoridades, les hago llegar la plena solidaridad y el apoyo fraternal de Francia".


