Signos Vitales es una organización de la sociedad civil fundada por Enrique Cárdenas y dirigida por Carlos Lascuráin. Su fin es seguir los indicadores más importantes de la economía y la sociedad de México. Ayer a las 10 de la mañana, la Dra. Edna Jaime, el Dr. Carlos Bravo Regidor y un servidor presentamos, junto con Enrique Cárdenas y Carlos Lascuráin, el más reciente informe de Signos Vitales. A mi me tocó la tarea de presentar los indicadores de la sección tercera del informe, sobre economía. Aquí los resumo:
1. El bajo crecimiento es ya estructural y compromete la capacidad futura para crecer. El ingreso per cápita ya está decreciendo a un ritmo de -0.17 por ciento por año. El país está en un proceso de empobrecimiento.
2. La inversión está por debajo de la tasa de depreciación del capital. El país está consumiendo sus propios músculos y huesos para subsistir. Nuestra planta industrial, infraestructura y demás activos de capital están desgastándose sin que haya nuevos activos que los reemplacen.
3. El modelo económico construido con base en la expansión salarial ya no genera crecimiento. Los hogares están consumiendo menos, el ahorro y la inversión están cayendo, y la implicación es obvia: el consumo de gobierno ha crecido por encima del crecimiento económico.
4. México perdió en 7 años cerca de 49 mil empresas formales. La contracción del registro patronal del IMSS, la falta de confianza para invertir y la falta de confianza empresarial trascienden las coyunturas políticas. El país no midió los efectos económicos de una reforma de justicia donde la sociedad no tiene certeza de cómo el Poder Judicial resolverá conflictos.
5. Hay un problema de medición económica cercano al 15 ó 20 por ciento del PIB. Debido a la expansión de la actividad informal, el ingreso nacional está subestimado. Quizá, este es el punto más importante del reporte. Es posible también que esté subestimado el crecimiento, y la productividad de las empresas informales, como documentó recientemente en las páginas de El Financiero el economista Manuel Sánchez. Esto ha comprometido la credibilidad de las autoridades monetarias y fiscales del país.
6. El estado mexicano aparece rebasado, en temas como corrupción, desaparición y reducción de bienestar. La tragedia humana de los desaparecidos también está impactando los indicadores de empleo. Fenómenos como el contrabando de hidrocarburos, el famoso huachicol fiscal, han lastimado seriamente las capacidades de la economía mexicana para recaudar impuestos y mantener niveles mínimos de gobernabilidad. Este fenómeno lo facilitan políticos y burócratas en todos los niveles de las estructuras gubernamentales. Las aduanas son un foco de corrupción.
7. Las transferencias del sector público generan un mercado laboral que no puede crear empleos de calidad, absorben menos personas y producen una estructura productiva débil y de crecimiento anémico.
Quizá el problema más serio es la incapacidad de autocrítica para cambiar este modelo, que definitivamente no crea crecimiento. La inversión fija bruta en los últimos años del sexenio del presidente López Obrador estuvo mal calculada y sobreestimada, debido, entre otras cosas, a la confusión generada en las cifras por el gasto enorme en las obras faraónicas de la administración en el sur de México. Estas obras hicieron que el sur fuera el motor de la tercera parte del crecimiento del país durante esos años, dada la baja calidad de las inversiones del sexenio pasado, las entidades del sur del país no podrán convertirse en un motor permanente de crecimiento.
El informe de Signos Vitales abunda sobre las graves dificultades que está pasando la industria energética de México para generar crecimiento. El sector energía es uno de los pocos donde México tenía espacio para crecer. Se optó por reducir la plataforma de exportación petrolera para procesar crudos pesados en el país, sin tener una infraestructura de refinación de combustibles preparada para este cambio. Las posibilidades de electrificación se redujeron con los precios de transferencia artificiales entre Pemex y la CFE, ahondando la dependencia del gas estadounidense para mantener la matriz eléctrica nacional.
A pesar de que el sector salud muestra dinamismo, la realidad es que la salud se privatizó. Enfermarse es más caro que antes. El precio relativo de comida y medicina cambió, respecto a otros bienes. Los hogares no estamos invirtiendo ya en activos de capital.
El informe está disponible en: https://signosvitalesmexico.org/ .


