La ciudadana australiana Emma Carey detalló los pormenores del incidente que sufrió durante un salto de paracaídas en la región de los Alpes Suizos. El hecho ocurrió el nueve de junio de 2013 cuando la mujer realizó una actividad de turismo aventura junto a una acompañante en un helicóptero. El equipo técnico presentó fallas críticas durante el descenso y provocó un impacto directo contra la superficie terrestre desde una altura de 4200 metros.
Emma Carey experimentó dos pensamientos precisos durante los segundos previos al impacto contra el suelo, según detalló en su obra autobiográfica The Girl Who Fell From the Sky. Allí manifestó que su primera preocupación inmediata fue el deseo de conservar la vida.
El segundo pensamiento se centró en su acompañante, Jemma Mrdak. A la protagonista le angustió imaginar que su amiga cercana fuera la persona encargada de encontrar su cuerpo sin vida en el campo tras el accidente.
Emma Carey y Jemma Mrdak planificaron un viaje a los Alpes Suizos con el objetivo de experimentar la adrenalina de los saltos aéreos. Carey, con un perfil entusiasta, tomó la iniciativa de contratar el servicio turístico. Mrdak mostró dudas iniciales sobre la actividad, pero finalmente aceptó el desafío.
Las dos mujeres abordaron un helicóptero aquel domingo de junio para realizar el salto. El plan original contemplaba un descenso en tándem junto a un instructor experimentado. Los problemas técnicos surgieron cuando los mecanismos del equipo fallaron en el aire. El paracaídas principal no se desplegó de forma correcta.
El dispositivo de emergencia también presentó inconvenientes al enredarse con la estructura principal. Carey y su compañero de salto perdieron el control del descenso. La caída se produjo desde una altitud de 4200 metros sobre un terreno amplio.
El choque contra el suelo resultó en múltiples heridas de gravedad para la joven australiana. Carey sufrió fracturas en la zona del esternón, la pelvis y el sacro. El golpe también afectó sus vértebras y generó una lesión en la médula espinal. Un servicio de emergencias realizó el traslado de la víctima hacia un centro médico en la ciudad de Berna.
Carey recordó sus sensaciones tras el choque en una entrevista con el diario The Guardian: “Mis piernas no se movían. Mi alma se desplomó. El tiempo se congeló”. Mrdak presenció el accidente desde una posición cercana y experimentó un estado de conmoción. La protagonista mantuvo un diálogo breve con su amiga antes de recibir la atención profesional en el hospital. Los especialistas sugirieron en aquel momento que Carey perdería la capacidad de caminar de forma permanente.
El equipo de salud en Suiza comunicó un pronóstico complejo a la accidentada. La recuperación física exigió años de fisioterapia y un trabajo mental riguroso. La joven logró recuperar parte de la movilidad en sus extremidades inferiores, aunque la sensibilidad en sus piernas no retornó a los niveles previos al suceso.
Carey compartió su visión sobre la discapacidad en una charla TED durante el año 2023, diez años después del siniestro. La oradora aseguró: “Mi vida tiene valor más allá de mi capacidad física”.
Carey y Mrdak visitaron nuevamente el lugar de la caída libre en una etapa posterior de su proceso de sanación. La joven utilizó sus plataformas digitales y su libro para procesar lo ocurrido. La autora describió la experiencia como un evento aterrador y surrealista que cambió su vida de forma inesperada.
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.



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