Ante la posibilidad de que el Gobierno concrete su intención de darle cierre a la aprobación definitiva de la reforma laboral el jueves, en la Cámara de Diputados, agrupaciones de izquierda, sectores del Partido Justicialista (PJ), grupos piqueteros y movimientos sociales se anticiparon a las definiciones legislativas y adelantaron que marcharán al Congreso para reeditar la movilización de protesta contra el proyecto oficialista que se realizó el miércoles pasado, cuando la iniciativa obtuvo media sanción en el Senado. Anunciaron paros y movilizaciones, que correrán en paralelo a la huelga que lanzó la CGT, que será sin marchas.
Algunos grupos que participarán de la protesta del jueves, como el Polo Obrero, tomarán medidas de precaución extra ante la posibilidad de nuevos incidentes como los que se produjeron en la marcha de la semana pasada, que derivaron en 71 personas detenidas y manifestantes y policías heridos.
La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) convocó ayer a un paro sectorial de 24 horas para este jueves, con marcha al Congreso incluida. El gremio que conduce el dirigente kirchnerista Abel Furlán se adelantó a la definición de la CGT, que este lunes confirmó que activará una huelga general ese día, sin movilización. También se adelantaron a la CGT con su definición de paro otros sindicatos que, como la UOM, integran el Frente de Sindicatos Unidos (Fresu). Entre ellos, están los aceiteros, que lidera Daniel Yofra.
El Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), junto a movimientos de jubilados y piqueteros, también movilizará. Este sector definirá esta tarde su convocatoria, en una asamblea del Plenario del Sindicalismo Combativo (que nuclea a gremios y delegaciones sindicales conducidas por la izquierda, como el Sutna o los ferroviarios del Ferrocarril Sarmiento).
Luego de los incidentes de la semana pasada, agrupaciones de izquierda como el Polo Obrero (brazo piquetero del Partido Obrero) tomarán medidas precautorias. “Tener más compañeros de autodefensa para que no nos afecte la represión, que fue absolutamente desproporcionada y afectó a familias que estaban a más de 300 metros de las rejas [del Congreso] y fueron alcanzadas por gases lacrimógenos. Y tener una posta sanitaria para atender heridos, ya que el SAME desaparece durante la represión”, enumeró a LA NACION el líder del Polo Obrero, Eduardo Belliboni, al ser consultado sobre esas medidas.
“Como siempre, tendremos un equipo de abogados para actuar cuando las fuerzas represivas salen a cazar manifestantes”, añadió Belliboni. El Polo Obrero ya convocó a marchar, aunque no definió aún el horario.
Gremios como la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) prometen un clima hostil con los legisladores de la Cámara baja. “Tenemos que construir un clima de mayor hostilidad para los diputados que aquel que enfrentaron los senadores”, afirmó el viernes el secretario general de ese sindicato estatal, Rodolfo Aguiar. Este lunes, Aguiar criticó a la CGT por impulsar un “paro dominguero”, sin movilización.
Tras los incidentes del miércoles pasado, el Ministerio de Seguridad nacional, a cargo de Alejandra Monteoliva, difundió una lista de 17 personas a las que prometió denunciar por terrorismo tras su intervención en la manifestación, por la utilización, entre otros artefactos, de bombas molotov (el domingo, en Avellaneda, fue detenido un hombre acusado de arrojar uno de esos proyectiles).
Al igual que durante la jornada que derivó en la media sanción del proyecto de reforma laboral, el peronismo volverá a manifestarse. Sectores como La Cámpora, que conduce Máximo Kirchner, y el Movimiento Derecho al Futuro, liderado por Axel Kicillof, prevén sumarse a las movilizaciones.
Entre los grupos políticos, piqueteros y movimientos sociales que ya anunciaron que se movilizarán a la Plaza del Congreso están Libres del Sur, la Corriente Clasista y Combativa y Barrios de Pie.


