Bratislava. Luego de que Reino Unido, Francia, Alemania, Países Bajos y Suecia anunciaran el sábado durante la Conferencia de Seguridad de Múnich que el Estado ruso era el principal sospechoso del envenenamiento del opositor Alexéi Navalni ocurrido hace dos años, el jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, declaró el domingo que no tenía "ninguna" razón para cuestionar la conclusión de los cinco países europeos.
"Por supuesto, no tenemos ninguna razón para cuestionarla; no la impugnamos", expresó en una rueda de prensa conjunta con el primer ministro eslovaco, Robert Fico, en Bratislava, donde realizó una visita por unas horas.
Navalni, un férreo crítico del presidente Vladimir Putin, murió en una prisión del Ártico en circunstancias misteriosas el 16 de febrero de 2024, mientras cumplía una condena de 19 años de cárcel.
El sábado, los cinco países europeos indicaron que una toxina mortal conocida como epibatidina, presente en la piel de las ranas dardo de Ecuador, había sido detectada durante el análisis de laboratorio de muestras tomadas del cuerpo de Navalni.
"Es un asunto muy serio", dijo Rubio el domingo, y agregó que, si bien este informe no implica a Estados Unidos, "eso no significa que no estemos de acuerdo con el resultado".
"No tenemos ninguna razón para cuestionarlo, y no lo impugnamos ni entramos en conflicto con esos países al respecto", añadió.

