WapiPay, una startup fintech keniana enfocada en digitalizar pagos transfronterizos y remesas entre África y Asia, ha lanzado una herramienta de calificación crediticia para bancos comerciales kenianos, que según afirma ayudará a los prestamistas a utilizar las remesas de la diáspora para tomar decisiones de préstamo para millones de hogares que dependen del dinero enviado por familiares en el extranjero.
Fundada en 2019 por Eddie Ndichu y su hermano Paul Ndichu como proveedor de transferencias internacionales de dinero y divisas, la startup apuesta por su herramienta Remittance Credit Scorecard (RCS) para analizar patrones de transferencias de dinero de instituciones financieras y considerar eso en las decisiones de préstamo.
"Durante demasiado tiempo, la regularidad de las entradas de remesas ha sido ignorada por los algoritmos crediticios tradicionales", dijo Eddie Ndichu a TechCabal al margen de la Africa Tech Summit en Nairobi. "Este cuadro de mando proporciona a los prestamistas los rieles de datos para extender crédito de manera segura a familias apoyadas por la diáspora. No solo estamos moviendo dinero; estamos construyendo una base para la creación de riqueza".
Aunque las remesas son una de las principales fuentes de divisas de Kenia, superando los 5.000 millones de dólares (649.000 millones de KES) en 2025 por primera vez, los fondos están en su mayoría excluidos de las evaluaciones de ingresos utilizadas en la calificación crediticia. Según la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), alrededor del 80% de las entradas actualmente se destinan al consumo inmediato, incluyendo alimentos, alquiler, atención médica y cuotas escolares, con solo alrededor del 20% dirigido al ahorro o la inversión.
Si se adopta ampliamente, el modelo podría incorporar a millones de hogares al mercado crediticio formal de Kenia, transformando las remesas de una red de seguridad en una herramienta de construcción de activos.
Ndichu dijo que la herramienta convierte historiales de transacciones, incluyendo frecuencia de pago, tamaño y estabilidad a largo plazo, en una calificación crediticia que puede integrarse en los sistemas de préstamos bancarios. La empresa considera que esto podría permitir que los prestatarios dependientes de remesas califiquen por primera vez para préstamos personales, crédito para pequeñas empresas y financiamiento de activos. El impulso llega mientras los bancos kenianos lidian con altos riesgos de incumplimiento, donde la volatilidad de ingresos y el empleo informal dificultan la evaluación crediticia. Por el contrario, los receptores de remesas reciben apoyo mensual constante que históricamente no ha sido reconocido por la mayoría de las instituciones financieras.


