La presidenta Claudia Sheinbaum señaló que corresponde a cada gobernadora o gobernador decidir si se somete a una consulta de revocación de mandato.
Durante la mañanera de este 20 de enero, la mandataria fue cuestionada sobre si el resto de las y los gobernadores debería seguir “el ejemplo” de Salomón Jara, gobernador de Oaxaca, al someterse a una consulta de revocación de mandato, la cual se llevará a cabo el próximo domingo 25 de enero.
“Es decisión de cada gobernador o gobernadora, es una decisión de ellos, de ella; en el caso de Salomón Jara decidió hacerlo y depende de cada uno de ellos. En el caso de la Presidencia, ahí sí está en la Constitución”, respondió al cuestionamiento.
El concepto de revocación de mandato ganó popularidad durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quien impulsó este mecanismo de participación ciudadana para conocer si la ciudadanía estaba a favor o en contra de que continuara su mandato.
A nivel estatal, la consulta de revocación de mandato no existe en las 32 entidades del país. Solo la mitad contempla esta opción para medir la aprobación o el rechazo a la mitad del periodo de gobierno.
La condición en 13 estados donde se permite ejercer la revocación de mandato es reunir las firmas del 10 por ciento del total de la lista nominal de electores.
Después de celebrarse la consulta, el resultado solo será vinculante si participa al menos el 40 por ciento de la lista nominal de electores; de lo contrario, los resultados no proceden.
Las reglas no son iguales en todas las entidades. Jalisco, Morelos y Aguascalientes presentan variaciones para que se aplique la revocación de mandato.
Para 2025, la otra mitad de los estados del país no contempla en sus constituciones un mecanismo como la revocación de mandato:
El 20 de diciembre de 2019 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto que reformó la Constitución en materia de Consulta Popular y Revocación de Mandato.
Este mecanismo solo se puede solicitar durante los tres meses posteriores a la conclusión del tercer año del periodo constitucional de la persona titular del Poder Ejecutivo.
En las urnas, la ciudadanía recibe una boleta con una única pregunta: “¿Estás de acuerdo en que a (nombre), Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, se le revoque el mandato por pérdida de la confianza o siga en la Presidencia de la República hasta que termine su periodo?”.
El Instituto Nacional Electoral es responsable de organizar el proceso y promover la participación ciudadana, mientras que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) resuelve las impugnaciones y emite la declaratoria final cuando se cumplen los requisitos de validez.