El Consejo de Seguridad de la ONU convocó una reunión para el lunes con el objetivo de abordar la situación en Ucrania, tras una serie de ataques rusos contra Kiev y Leópolis que provocaron muertes, cortes en el suministro de calefacción, de agua y en la red eléctrica en pleno invierno.
La decisión fue incluida en el calendario revisado del organismo, dado a conocer el viernes por la noche. El embajador ucraniano ante la ONU, Andriy Melnyk, envió una carta al Consejo, en la que denunció que la Federación Rusa alcanzó un “nuevo y atroz nivel de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad” mediante su campaña de ataques contra civiles y la infraestructura del país.
“El régimen de la Federación Rusa afirma oficialmente que utilizó un misil balístico de alcance intermedio, el llamado Oreshnik, contra la región de Lviv. Un ataque de este tipo representa una amenaza grave y sin precedentes para la seguridad del continente europeo”, agregó en su carta.
La ofensiva rusa sobre la capital ucraniana generó preocupación internacional, especialmente por el impacto humanitario que supone la interrupción de servicios básicos en condiciones climáticas adversas. Las autoridades ucranianas insisten en que los ataques buscan debilitar la resistencia de la población civil.
La reunión del Consejo de Seguridad se centrará en evaluar la escalada del conflicto, así como en analizar posibles respuestas de la comunidad internacional ante las denuncias de crímenes de guerra y el deterioro de la situación en el territorio ucraniano.
Moscú llevó a cabo un ataque masivo contra la capital ucraniana y otras regiones del país, que provocó al menos 4 muertos y 24 heridos. El bombardeo se produjo pocas horas después de que Rusia calificara como “militarista” el plan europeo para el despliegue de una fuerza multinacional en Ucrania tras un eventual fin de la guerra.
En esta ofensiva, Rusia utilizó por segunda vez desde el inicio del conflicto en 2022 un misil hipersónico Oréshnik, capaz de viajar a unos 13.000 kilómetros por hora y con capacidad nuclear.
Según el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, alrededor de 40 sitios fueron alcanzados por los ataques durante la madrugada del viernes, entre ellos 20 edificios residenciales y la embajada de Catar en Kiev.
Zelensky también publicó un discurso tras el bombardeo ruso y resaltó la necesidad de mantener en pie a las localidades de su país ante los ataques diarios del Kremlin: “La principal táctica rusa es intentar paralizar por completo las ciudades. Es importante que cada administración municipal comprenda este objetivo del enemigo y se prepare para contrarrestarlo por completo, para trabajar de verdad en beneficio de los ciudadanos. No debemos evadir los problemas, sino resolverlos, especialmente cuando existen recursos para ello, como en Kiev. Es la ciudad con mayor estabilidad financiera de Ucrania, y debería contar con todos los planes de reserva necesarios”.
El contexto de la escalada coincide con la decisión de Ucrania y sus aliados occidentales de avanzar en el acuerdo de paz para que Europa despliegue tropas en territorio ucraniano luego de un posible alto el fuego. La iniciativa busca garantizar la seguridad y la estabilidad en Ucrania tras casi cuatro años desde el inicio conflicto.
En ese sentido, Zelensky destacó la necesidad de una condena internacional y de reforzar la defensa aérea nacional, sin dejar de lado que “no se puede perder ni un solo día” en apoyar la capacidad defensiva ante nuevos ataques. Por otra parte, solicitó acciones firmes, especialmente de Estados Unidos.
(Con información de AFP)

