El arranque del 2026 llegó acompañado no solo de bajas temperaturas, sino también de la primera contingencia ambiental del año debido a la mala calidad del aire en la Zona Metropolitana del Valle de México.
En las primeras horas de la mañana de este jueves 1 de enero, la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) activó la Fase 1 de contingencia ambiental regional por partículas PM2.5 en la zona sureste del Valle de México, luego de que se registraran concentraciones muy por encima de los límites recomendados para la salud.
La dependencia señaló que el uso de pirotecnia y quema de materiales y combustibles durante las celebraciones por el Año Nuevo contribuyeron a la mala calidad del aire.
De acuerdo con el organismo, a las 08:00 de la mañana se detectó un nivel de 107.3 microgramos por metro cúbico de partículas PM2.5, una concentración considerada riesgosa para la población, especialmente para niñas, niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
Pasadas las 8:00 de la noche, la Comisión Ambiental de la Megalópolis suspendió la contingencia ambiental atmosférica regional, tras reportar una calidad del aire aceptable.
“La tendencia es a la disminución de las concentraciones, dada la ventilación que se ha presentado en las últimas horas y de las condiciones meteorológicas que ha permitido la dispersión de los contaminantes”, señaló la autoridad ambiental en su nota.
El episodio confirma un patrón recurrente de la temporada invernal: enero se ha convertido en un mes crítico para la calidad del aire en CDMX, debido a factores meteorológicos que impiden la dispersión de contaminantes y favorecen la activación de contingencias ambientales.
La CAMe explicó que uno de los principales detonantes de este episodio fue la inversión térmica, un fenómeno común durante las madrugadas frías.
Cuando la temperatura desciende de manera abrupta, el aire frío queda atrapado cerca del suelo, formando una “tapa” que impide que los contaminantes asciendan y se dispersen.
A esta condición se sumó la presencia de viento muy débil durante la madrugada y las primeras horas del día, lo que agravó la acumulación de partículas contaminantes en el ambiente.
Estas condiciones son características del invierno y suelen repetirse durante enero, cuando las temperaturas mínimas son más bajas.
Además, la Comisión Ambiental señaló que durante la madrugada se registró un aumento considerable en la concentración de partículas debido al uso generalizado de pirotecnia, así como a la quema de materiales y combustibles, prácticas que incrementan de manera súbita las emisiones contaminantes.
El resultado fue un ambiente con condiciones desfavorables para la dispersión de contaminantes, lo que derivó en la activación de la contingencia ambiental atmosférica regional por PM2.5.
Como parte del protocolo, la Comisión Ambiental emitió una serie de recomendaciones enfocadas en la protección a la salud y la reducción de emisiones.
Entre ellas, pidió a la población evitar actividades cívicas, culturales, recreativas o ejercicio al aire libre, así como mantenerse informada sobre la calidad del aire a través de la aplicación AIRE CDMX y sus canales oficiales.
También exhortó a no fumar, especialmente en espacios cerrados, y a evitar el uso de velas, chimeneas domésticas, leña o carbón en interiores, ya que estas prácticas incrementan la concentración de partículas.
En materia de movilidad, la CAMe recomendó reducir el uso del vehículo particular y privilegiar el transporte público, además de prohibir la quema de materiales y residuos bajo cualquier circunstancia.


